EL DIRECTOR GENERAL DE VEIASA INTERVIENE EN EL II CONGRESO INTER-CISEV CON UNA PONENCIA SOBRE LA ITV EN CICLOMOTORES

  • Luis Ángel Gutiérrez Pando, en calidad de Presidente de AECA-ITV, recordó la importancia que la ITV tiene en la reducción de la siniestralidad en este tipo de vehículos

El director general de VEIASA, Luis Ángel Gutiérrez Pando, ha participado como ponente en el II Congreso INTER-CISEV, que se ha celebrado en Sevilla del 2 al 4 de octubre, bajo el título “Liderazgo y buenas prácticas para la seguridad de todos”. Este evento, de carácter iberoamericano, recoge el testigo de la edición organizada en Santiago de Chile en 2016, y que entonces se focalizó en la protección de los usuarios más vulnerables de la carretera.

Luis Gutiérrez, que intervino en calidad de presidente de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en el campo de la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), presentó una comunicación sobre “La Inspección técnica de ciclomotores en España”, un ámbito donde Andalucía ha dado pasos muy relevantes a lo largo de la última década.

Así, realizó una breve contextualización de la normativa emanada desde Europa, donde se refirió, de un lado, a la voluntad de proteger a los usuarios más vulnerables, citando específicamente a los motociclistas y conductores de ciclomotores; y de otro, al Libro Blanco que marca el camino hacia un espacio único europeo de transporte, donde se recoge el objetivo de reducir las víctimas a la mitad en 2020 y a cero víctimas en 2050.

Con respecto al marco normativo estatal, comenzó recordando varios hitos que, con el tiempo, han permitido que España sea un país adelantado en relación a la inspección de ciclomotores. Uno de ellos se remonta a 1987, fecha en que comenzaron las primeras inspecciones a motocicletas; y otro a 1992, cuando se decretó la obligatoriedad de usar el casco para los conductores de ciclomotores. Sin embargo, y pese al cambio que supuso la adopción de una medida de seguridad tan importante, las estadísticas demostraron que no descendía la siniestralidad.

Por ese motivo, en 2004 el Ministerio del Interior decidió incluir la ITV para ciclomotores en el Plan Especial de Seguridad Vial. En el caso concreto de Andalucía, la entonces Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa publicó una Orden donde se establecía la obligatoriedad de pasar la inspección periódica de ciclomotores a partir de 2007.

Sus efectos no se hicieron esperar. Desde entonces, se han eliminado del parque aquellos ciclomotores que presentan peores condiciones de seguridad y, lo mejor de todo, ha habido un descenso extraordinario del número de fallecidos por accidente en vías urbanas, pasando de 133 en 2006 a 20 en 2013, lo que supone una disminución de la siniestralidad con resultado de muerte en el ámbito urbano (que es por donde circulan los ciclomotores) en un 85%.

Además, recordó otras consecuencias adicionales que se han derivado de la implantación de la ITV a los ciclomotores, como es el de la reducción de los niveles de ruido que emiten estos vehículos y, con ello, la contaminación acústica en las ciudades.

Finalmente, el presidente de AECA-ITV concluyó expresando que pese a los buenos datos expuestos, aún queda camino que recorrer, como así lo demuestra que el grado de cumplimiento de los ciclomotores no llegue al 50% en términos anuales o que sean los vehículos con uno de los mayores porcentajes de rechazo (superior al 33%).