SÓLO EL 5% DE LOS VEHÍCULOS QUE SE SOMETEN A LA PRUEBA DE OBD SON RECHAZADOS

En mayo del año pasado entró en vigor la nueva normativa de ITV, cuya principal novedad ha sido la incorporación de herramientas de lectura del sistema de diagnóstico a bordo (OBD) para la comprobación del sistema de control de emisiones de los vehículos Euro 5, Euro 6 y Euro VI.

El pasado 10 de septiembre se cumplió un año de la incorporación de herramientas de lectura del sistema de diagnóstico a bordo (OBD) para la comprobación del sistema de control de emisiones de los vehículos Euro 5, Euro 6 y Euro VI. En concreto, la nueva medida afecta a los vehículos ligeros matriculados a partir de 2011 y a los vehículos pesados matriculados a partir de 2015.

En este tiempo, un total de 224.943 vehículos se han sometido a la prueba de OBD en las 70 estaciones ITV que Verificaciones Industriales de Andalucía, S.A. (VEIASA) tiene repartidas por la geografía andaluza. De ellos, 11.243 vehículos no han superado la prueba, lo que supone un 5% del total.

Pero el dato, aún es más revelador. En este período, en el capítulo de emisiones contaminantes se ha rechazado un total de 320.981 vehículos. De ellos sólo el 3,5% ha sido motivado por la prueba de OBD. Esto nos lleva a pensar que la alarma inicial que esta prueba generó en la ciudadanía era infundada.

Los principales problemas que presentan los vehículos que son rechazados en el capítulo de OBD son:

• Conexión OBD no accesible o no operativa
• Testigo MIL de avería en el sistema motor encendido
• Distancia o tiempo desde borrado de DTC errores inferior a 1 hora o 1 kilómetro
• Errores confirmados y/ o permanentes
• Distancia o tiempo desde activación del testigo de avería MIL superior a 1h o 1Km con lectura de OBD MIL OFF.

Es importante recordar que no se trata de un nuevo sistema de control de emisiones, ni se miden nuevos contaminantes, sino que, a través del OBD se comprueba que el sistema de control de emisiones que incorporan dichos vehículos no presenta errores ni averías. También se comprueba si el sistema ha sido manipulado o presenta desconexiones o desmontajes fraudulentos.

El objetivo de la nueva prueba es aprovechar la información que proporcionan las centralitas electrónicas que incorporan los vehículos. En este caso, si la ITV detecta alguna avería en el sistema de control de emisiones, lo catalogará como defecto grave y obligará al usuario a que la repare. No obstante, es necesario resaltar que los vehículos bien mantenidos no deben tener problemas en la ITV.

Debido a la importante información que ofrece la centralita, en VEIASA el lector OBD también se conecta a los vehículos Euro 4 (matriculados a partir de 2006), exclusivamente para conocer la temperatura del motor y las revoluciones del vehículo en la prueba de control de emisiones. De esta manera, nuestros inspectores se aseguran de que el vehículo está en condiciones para realizar la prueba y que durante la misma se alcanzan las revoluciones reglamentarias.