COMUNICADO SOBRE LA SITUACIÓN DEL SERVICIO DE ITV

  • Los dos meses de suspensión de la actividad por el estado de alarma han generado una acumulación de 1,2 millones de inspecciones 
  • Si esta coyuntura extraordinaria no se hubiera producido, el tiempo medio de espera para pasar inspección estaría en torno a 15 días

A lo largo de las últimas semanas se está publicando en diversos foros una serie de acusaciones y de comentarios sobre VEIASA en su conjunto, y sobre sus directivos y trabajadores en particular, como consecuencia de los retrasos que se están originando en la gestión de las citas para pasar la ITV. En este sentido, consideramos importante, y sobre todo justo, que nuestros usuarios tengan presentes ciertos aspectos.

Ante todo, quisiéramos exponer que empatizamos plenamente con cada problema que se nos plantea. En este sector, y concretamente en nuestra empresa, somos conscientes de la relevancia que hoy día tiene un vehículo para la organización familiar, el cumplimiento de las obligaciones o el desarrollo de todo tipo de actividades profesionales o lúdicas. Por todo ello, VEIASA lamenta el perjuicio generado por los retrasos.

Sin embargo, y en relación a esta coyuntura, entendemos que es fundamental que se conozcan algunos datos:

Como es sabido, el 16 de marzo se suspendió el servicio de ITV como consecuencia de la declaración del estado de alarma, que estuvo vigente hasta el 21 de junio. La actividad en nuestro sector se retomó paulatinamente a partir del 11 de mayo, salvo en las provincias de Málaga y Granada, donde comenzó una semana después: el día 18. Durante el mes de mayo la actividad fue sustancialmente más baja de lo que hubiera sido normal, por tres razones:

  • Al estar todavía vigente el estado de alarma, existían limitaciones a la movilidad y, por eso, la afluencia de ciudadanos a las estaciones no era alta. 
  • El personal de las estaciones tuvo que formarse tanto en las medidas de seguridad e higiene personal que debían mantenerse con motivo del COVID19 como en relación a las nuevas exigencias del Manual de Procedimiento, donde el Gobierno de España estableció modificaciones sustanciales en las pruebas que se debían efectuar al vehículo inspeccionado. 
  • Y, por otra parte, los primeros días tras el reinicio de la actividad se aprovecharon para priorizar directamente a propietarios de vehículos cuyas ITV caducaron antes de la declaración del estado de alarma, y que rondaban los 166.000. 

Los cuadrantes se abrieron a la ciudadanía en la segunda quincena de mayo. Cuando esto ocurrió, teníamos acumulados los 166.000 vehículos antes mencionados, a los que se sumaron en torno a 650.000 a los que había caducado entre el 14 de marzo y el reinicio de nuestra actividad. A estos 816.000 se suman, en tercer lugar, otros 400.000 aproximadamente, cuya inspección caducó entre el reinicio de nuestra actividad (de manera paulatina, como se ha explicado anteriormente) y el 21 de junio con la conclusión del estado de alarma.

Hay otro problema añadido: al igual que ocurre en otros muchos servicios públicos, sólo se atiende con cita previa. Antes del estado de alarma, aproximadamente el 18% de los usuarios acudían directamente a la estación para pasar la ITV sin cita: ahora, para ser atendidos deben solicitarla; y, por consiguiente, el número de vehículos pendientes, y con ellos los días de espera, se ha incrementado.

Así pues, el total de vehículos acumulados en el periodo 16 de marzo a 21 de junio supera los 1,2 millones. De éstos, a fecha 14 de septiembre ya se habían inspeccionado casi 585.000. ¿Cómo ha sido posible? Con dos medidas concretas:

  • Incrementando la productividad: a pesar de las limitaciones derivadas de la actual coyuntura sanitaria, se está realizando aproximadamente un 15% más de inspecciones que en el mismo periodo de 2019. 
  • Contratando personal: a partir de mayo VEIASA puso en marcha la contratación de más de 400 inspectores y administrativos, como se ha informado repetidamente a través de la prensa y de las redes sociales, y también se procedió a reajustar los efectivos disponibles para lograr una mayor eficiencia en el desempeño de tareas. Las cifras de contratación a lo largo de todo el año superan los 560 profesionales. Es importante tener en cuenta que no son incorporaciones netas, ya que muchos de ellos han ido a cubrir bajas de personal inspector/administrativo de riesgo e incluso de quienes han debido ser periódicamente confinados. 
  • A esto sumamos que VEIASA no es una entidad plenamente autónoma, pues como empresa pública tiene las limitaciones derivadas de su condición, establecidas mediante las leyes del sector público, y nuestra labor no ha recibido la consideración de servicio esencial, con el perjuicio que ello nos genera. 

Es decir, VEIASA hace lo que sabe y lo que puede: incrementar la plantilla en la medida de sus posibilidades legales y trabajar intensamente, igual que en sus treinta años de historia; periodo en el que ha contado con el reconocimiento y el afecto de una ciudadanía que siempre nos ha percibido como lo que somos: su empresa, y una garantía para la seguridad de todos.

De acuerdo con nuestros cálculos, si esta coyuntura sanitaria extraordinaria no se hubiera producido, el tiempo medio de espera para pasar inspección estaría en torno a 15 días.

Finalmente, quisiéramos dejar claro que el estado en que se encuentra VEIASA no es distinto al que presentan el resto de las empresas de ITV que operan en España, tanto públicas como privadas (y, en este último caso, sin restricción alguna para dimensionar plantillas). Estamos atravesando una situación extraordinaria que nos afecta a todos, ciudadanos y empresas, y en este sentido consideramos injusto que se viertan descalificaciones contra nuestros profesionales por una coyuntura sociosanitaria cuyos efectos nos sobrepasan a todos.