ENTRA EN VIGOR LA NUEVA ORDEN DE METROLOGÍA

La nueva Orden entró en vigor el pasado 24 de octubre y en ella se regulan diferentes fases del control metrológico para cada instrumento de medida

El pasado sábado 24 de octubre entraba en vigor la Orden ICT/155/2020, de 7 de febrero, por la que se regula el control metrológico del Estado de determinados instrumentos de medida.

La nueva orden, que se ha hecho efectiva con dos meses de retraso debido a la pandemia de la COVID-19, persigue asegurar la correcta medición de instrumentos, aparatos, medios, sistemas de medida y programas informáticos que sirven para medir o contar, con el fin de proteger a los consumidores de medidas incorrectas que puedan perjudicarles.

El objetivo es, por un lado, simplificar y homogeneizar en una sola Orden -derogando las 20 existentes en la actualidad- toda la regulación del control metrológico específico al que tienen que someterse diversos instrumentos de medida y adaptar la regulación a lo previsto en el la Ley 32/204, de 22 de diciembre, y el Real Decreto 244/2016, de 3 de junio, así como a la nuevas tecnologías y desarrollos técnicos que se han producido en los últimos años.

Hasta ahora, cada Orden contemplaba, además de los correspondientes anexos de requisitos metrológicos de los instrumentos, cuestiones de carácter general en la forma de la aplicación del control metrológico que podía variar de una orden a otra. Por ello, la actuación de los organismos de verificación, para situaciones iguales, podía ser distinta dependiendo del instrumento. Esto se resuelve con un articulado único para todos los instrumentos en el que se regulan las cuestiones que deben ser comunes a todos ellos.

Como novedad, con esta normativa se unifica el formato de solicitud de verificación, que se realizará de manera electrónica, pudiéndose acompañar de la fotografía de la placa del instrumento. Además, desaparece la obligatoriedad de disponer de un libro de registros en los instrumentos de pesaje (básculas y balanzas).

Por otra parte, dado que la caducidad para la primera verificación periódica depende de la fecha de puesta en servicio, se aclara cuál será la fecha de instalación que se va a tener en cuenta.

Las verificaciones deberán solicitarse un mes antes de que se cumpla su caducidad y se establece un período de vida útil para los siguientes instrumentos:

o Contadores de agua: 12 años
o Contadores de energía eléctrica: 15 años
o Contadores de gas: 20 años

El periodo de vida útil de los contadores de agua y de gas podrá ser ampliado por períodos sucesivos de 5 años, si se demuestra que aplicando los criterios establecidos para la verificación, los contadores cumplen los requisitos del mismo. La verificación se realizará por un organismo autorizado de verificación metrológica.

Para la sustitución de los contadores de agua, que tengan que ser cambiados, se establece un plazo de cinco años a partir de la publicación de la Orden; y para los contadores de gas, de ocho.

En España existen 1,7 millones de contadores de gas con una antigüedad superior a 20 años y 6 millones de agua con una antigüedad superior a 12, según el Ministerio de Industria. En el caso de los contadores eléctricos, se sustituyeron en 2016 y 2017, por lo que hasta dentro de 15 años no habrá una sustitución masiva.

Por otro lado, en la nueva Orden se especifica que para establecer la caducidad de la verificación periódica de un aparato surtidor se tendrá en cuenta la de la manguera que primero caduque.

Finalmente y en materia de reparación de un instrumento, el titular debe conservar el parte de reparación mientras esté en uso el instrumento. Este informe debe incluir claramente: identificación de los precintos y ajuste realizado, además de lo que ya se recogía (descripción de la actuación, la fecha y la persona que ha intervenido, número del reparador).